En 1997 empezamos como verdaderos pioneros a realizar un sueño, es decir el de ordeñar nuestras yeguas Haflinger. Desde entonces las experiencias de los que usan la leche de caballo nos han revelado mucho sobre el funcionamiento de la misma. Con esos conocimientos podemos informar correctamente a toda persona interesada.
Nuestra monumental granja retirada se ha convertido ya en un paraíso para nuestros caballos Haflinger. Con grandes establos abiertos los acercamos lo más posible a su ambiente natural. En verano las yeguas y los potros pastan en las 30 hectáreas de prado alrededor de la granja.
