La leche de caballo, ¡el motor blanco!
- La leche de caballo, hpuede
que suene raro, pero en realidad es
tan sencillo....
Los pueblos de las estepas rusas
y los nómadas ya la usan desde
siempre para fortalecer el cuerpo
entero y poco a poco se empieza a
valorarla en Europa Occidental.
Después del nacimiento del
potro, tras 6 semanas paso a paso
se le enseña a separarse de
día de la ubre de su madre.
¿Cómo?
El ordeño se hace mecánicamente,
hasta 5 veces al día, cada
dos horas y media. La cantidad por
ordeño y por yegua sólo
es de un cuarto de litro hasta medio
litro. Eso es porque la capacidad
de la ubre es limitada.
- Garantía de calidad
La leche es trabajada según
las normas de la HACCP. A menudo un
laboratorio reconocido controla una
muestra de leche. Cada máquina
tiene que limpiarse también
después de cada ordeño.
De ahí que los gastos de producción
para obtener la leche de yegua son
muy altos. Cumplimos también
las normativas de la Belgische Paardenmelkerijverbond
(la Asociación Belga de Centros
de Ordeño de Caballos), por
lo que conseguimos la garantía
de calidad.
- La leche de caballo ya ha demostrado
su eficacia:
- Como ayuda para el metabolismo,
estimula la purificación interna
- Como ayuda excepcional para la recuperación
trás una intervención
quirúrgica, durante y después
de la quimioterapia
- Contra la digestión problemática,
la acidez de estómago, rugidos
de la barriga, barriga hinchada, gases,
la defecación irregular, contra
males de vientre,...
- Contra la piel impura, entre otros
la intolerancia (al polen, al sol
o a la leche de vaca)
- Contra trastornos por males, medicinas
o alcohol
- Para controlar el índice
de colesterol
- Como ayuda para nuestro cuerpo contra
el estrés, el cansancio, la
edad avanzada, problemas de menopausia
- Contra articulaciones rígidas,
fatiga muscular
- En caso de falta de minerales y
vitaminas
- Como fortalecimiento de la resistencia,
de la energía o de la vitalidad
- Para aumentar la energía
de deportistas
- Como cura de primavera o de otoño
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